lunes, 28 de noviembre de 2016

Navidad - Uncion tropical




Navidad con Vastago





Imagenes...







Salmo 17


Salmos 17


Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor.
    Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.

De tu presencia proceda mi vindicación;
Vean tus ojos la rectitud.

Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche;
Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste;
He resuelto que mi boca no haga transgresión.

En cuanto a las obras humanas, por la palabra de tus labios
Yo me he guardado de las sendas de los violentos.

Sustenta mis pasos en tus caminos,
Para que mis pies no resbalen.

Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios;
Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.

Muestra tus maravillosas misericordias, tú que salvas a los que se refugian a tu diestra,
De los que se levantan contra ellos.

Guárdame como a la niña de tus ojos;
Escóndeme bajo la sombra de tus alas,

De la vista de los malos que me oprimen,
De mis enemigos que buscan mi vida.

Envueltos están con su grosura;
Con su boca hablan arrogantemente.

Han cercado ahora nuestros pasos;
Tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.

Son como león que desea hacer presa,
Y como leoncillo que está en su escondite.

Levántate, oh Jehová;
Sal a su encuentro, póstrales;
Libra mi alma de los malos con tu espada,

De los hombres con tu mano, oh Jehová,
De los hombres mundanos, cuya porción la tienen en esta vida,
Y cuyo vientre está lleno de tu tesoro.
Sacian a sus hijos,
Y aun sobra para sus pequeñuelos.

En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia;
Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.


Salmo 16


Salmos 16

Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.


Oh alma mía, dijiste a Jehová:
Tú eres mi Señor;
No hay para mí bien fuera de ti.

Para los santos que están en la tierra,
Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.
No ofreceré yo sus libaciones de sangre,
Ni en mis labios tomaré sus nombres.

Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;
Tú sustentas mi suerte.

Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,
Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

Bendeciré a Jehová que me aconseja;
Aun en las noches me enseña mi conciencia.

A Jehová he puesto siempre delante de mí;
Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;
Mi carne también reposará confiadamente;

Porque no dejarás mi alma en el Seol,
Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.


martes, 22 de noviembre de 2016

Si no estás me muero pero si conmigo estás tengo VICTORIA...


Saben esta canción que les dejo a continuación aquí me encanta. Quiero que mediten en ella y que piencen y analicen que sería de sus vida sin Dios. Yo sin Dios me moriría, Dios para mí lo es todo... Dios los bendiga y recuerden que él los ama de manera muy especial a cada uno de ustedes. Y si tienes que pedir perdón hazlo, si tienes que llorar hazlo, si tienes que humillarte ante el Señor hazlo... Nadie te tiene que juzgar solo Dios está esperando por ti para abrazarte y decirte hija, hijo aquí estoy. Esperando por ti! Te amo! 





jueves, 17 de noviembre de 2016

El toque del Maestro.


El toque del Maestro.

Un viejo violín, maltrecho y golpeado… ¡No vale la pena!, pensó el subastador. Lo alzó, sin embargo, con una sonrisa, por si acaso surgía algún comprador. ¿Cuánto me dan por él, señores? ¿Quién hará la primera oferta? ¿Diez solamente?… ¡Veinte por aquí! ¿No hay quién pague treinta? Treinta a la una… treinta a las dos… ¡señores, la oferta llega a su fin…! De repente se acercó un hombre mayor y tomó en sus manos arco y violín. Limpió el polvo del viejo instrumento. Tensó las cuerdas y comenzó a tocar una melodía dulcísima, de esas que atrapan y tienen virtud de extasiarnos. Cesó la música y el subastador, alzando el violín, dijo esta vez con voz suave y profunda: ¿Y ahora, señores, cuánto me ofrecen? ¿Quién hará una oferta? ¡Mil!… ¿Quién me ofrece dos? Dos mil… ¡en tres lo liquido! Tres mil a la una… tres mil a las dos… ¡en tres mil queda vendido! Se oyeron aplausos, pero algunos decían: ¿A qué viene esto?, ¿qué le dió tanta valía? El toque del Maestro. Al igual que aquel viejo violín, destemplado por la vida y el pecado, más de un alma golpeada y maltrecha se remata a precio rebajado. Mas el mundo ignorante no entiende cuán alto es el precio de un alma, ni la transformación que en ella se obra cuando el Maestro llega a tocarla. ¡Oh, Maestro!, destemplado estoy. Pon Tu mano sobre mí. ¡Que tu toque haga vibrar mi corazón con una melodía para Ti!





lunes, 14 de noviembre de 2016

ALABA A DIOS...



Si siente que ya no aguantas mas y que no puedes con todo lo que cargas, simplemente alaba... Deja que Dios pelee por ti solo ORA, ALABA no dejes de ALABAR. En medio de tu tormenta en medio de tus pruebas en medio de todo tu sufrimiento ALABA no dejes de ALABAR a DIOS... Dios te abrirá puertas, te enseñara el camino por donde debes pasar.

Señor, tú eres mi Dios;
te exaltaré y alabaré tu nombre
porque has hecho maravillas.
Desde tiempos antiguos
tus planes son fieles y seguros.

Isaías 25:1 

Aunque la higuera no dé renuevos,
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo,
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el aprisco no haya ovejas,
ni ganado alguno en los establos;
aun así, yo me regocijaré en el Señor,
¡me alegraré en Dios, mi libertador!
Habacuc 3:17-18

Canten a Dios, canten salmos a su nombre;
aclamen a quien cabalga por las estepas,
y regocíjense en su presencia.
¡Su nombre es el Señor!
Padre de los huérfanos y defensor de las viudas
es Dios en su morada santa.
Salmos 68:4-5

Esta alabanza me encanta y quiero compartirla con todos ustedes...


Sigue Orando...

Sigue clamando sigue creyendo que Dios peleara por ti y Dios hara justicia por ti...



Salmo 15


Salmos 15


Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
    ¿Quién morará en tu monte santo?

El que anda en integridad y hace justicia,
Y habla verdad en su corazón.

El que no calumnia con su lengua,
Ni hace mal a su prójimo,
Ni admite reproche alguno contra su vecino.

Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,
Pero honra a los que temen a Jehová.
El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;

Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho.
El que hace estas cosas, no resbalará jamás.


Salmo 14


Salmos 14

Dice el necio en su corazón:
 No hay Dios.

 Se han corrompido, hacen obras abominables;
 No hay quien haga el bien.

Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido,
Que buscara a Dios.

Todos se desviaron, a una se han corrompido;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad,
Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan,
Y a Jehová no invocan?

Ellos temblaron de espanto;
Porque Dios está con la generación de los justos.

Del consejo del pobre se han burlado,
Pero Jehová es su esperanza.

!!Oh, que de Sion saliera la salvación de Israel!
Cuando Jehová hiciere volver a los cautivos de su pueblo,
Se gozará Jacob, y se alegrará Israel.


Salmo 13


Salmo 13

¿Hasta cuándo, Señor, me seguirás olvidando?
    ¿Hasta cuándo esconderás de mí tu rostro?

¿Hasta cuándo he de estar angustiado
    y he de sufrir cada día en mi corazón?
    ¿Hasta cuándo el enemigo me seguirá dominando?

Señor y Dios mío,
    mírame y respóndeme;
ilumina mis ojos.
    Así no caeré en el sueño de la muerte;

así no dirá mi enemigo: «Lo he vencido»;
    así mi adversario no se alegrará de mi caída.

Pero yo confío en tu gran amor;
    mi corazón se alegra en tu salvación.

Canto salmos al Señor.
    ¡El Señor ha sido bueno conmigo!


Salmo 12


Salmos 12

Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;
Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.

Habla mentira cada uno con su prójimo;
Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.

Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,
Y la lengua que habla jactanciosamente;

A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;
Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?

Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,
Ahora me levantaré, dice Jehová;
Pondré en salvo al que por ello suspira.

Las palabras de Jehová son palabras limpias,
Como plata refinada en horno de tierra,
Purificada siete veces.

Tú, Jehová, los guardarás;
De esta generación los preservarás para siempre.

Cercando andan los malos,
Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

NADA ES IMPOSIBLE PARA DIOS





NO TE RINDAS EN LA BATALLA




Salmo 11


Salmo 11

En el Señor halló refugio.

    ¿Cómo, pues, se atreven a decirme:
    «Huye al monte, como las aves»?

Vean cómo tensan sus arcos los malvados:
    preparan las flechas sobre la cuerda
    para disparar desde las sombras
    contra los rectos de corazón.

Cuando los fundamentos son destruidos,
    ¿qué le queda al justo?

El Señor está en su santo templo,

    en los cielos tiene el Señor su trono,
y atentamente observa al ser humano;
    con sus propios ojos lo examina.

El Señor examina a justos y a malvados,
    y aborrece a los que aman la violencia.

Hará llover sobre los malvados
    ardientes brasas y candente azufre;
    ¡un viento abrasador será su suerte!

Justo es el Señor, y ama la justicia;

    por eso los íntegros contemplarán su rostro.