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Tu Amor por mi...


Nuestros  corazones se regocíjate en ti, Señor porque tú eres nuestro  refugio fuerte en tiempos de aflicción, peligro y  opresión; nuestro refugio a quien continuamente acudo; nuestro padre que provee para nosotros amorosamente; nuestro pastor que me guía y nos protege;  nuestro héroe que defiende mis causa como la de su hijos y defiende nuestro intereses más altos; mi novio  que se deleita en mí; vuestro Dios que es poderoso para salvar, que descansa en su amor por nuestro y se regocija sobre nuestro con cánticos, con gritos de júbilo. Tú eres nuestra herencia, mi  porción en la vida, él que satisface todos los anhelos de mi alma y llena mi alma hambrienta con bondad. 
Te alabo por tu amor y tu sabiduría. Tú eres demasiado sabio para cometer un error, demasiado amoroso para hacer algo cruel. Actúas de mi parte, llevando a cabo lo que tienes que ver nosotros y cumpliendo tu propósito para cada uno de nosotros, a medida que clamo a ti. Gracias por amarnos profunda  y tiernamente. Eres compasivo y misericordioso, lleno de bondad listo para perdonar, pacientemente considerado y más generoso de lo que cada ser humano se pueda imaginar. Deseas nuestro amor y te regocijas en hacer cosas buenas para cada uno. Te deleitas en  concedernos los deseos de nuestros corazones. Cuán precioso es tu amor para mí o Dios canto de gozo mientras me refugio a la sombra de tus salas.





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Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
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Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
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Véngale el quebrantamiento

Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

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