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No dejes que el enemigo te seduzca...


Seducir: cautivar o a traer la voluntad de una persona persuadir a alguien con engaños o promesas para hacer un mal



El enemigo siempre nos pone las cosas fáciles y es ahí cuando caemos, porque vemos todo bonito y fácil pero es así como Satanás enamora a la gente, para cautivar y captar tu atención. Te muestra buen sueldo, trabajo fácil,  cosas materiales y hasta negocios propios, pero con todo eso llegan las  consecuencias y los problemas. Es ahí cuando muchas personas se dan de cuenta, que abriendo los ojos  muy tarde.  Que las personas nunca diferenciaron cuando algo viene del Señor o del enemigo, que tú como persona no confía, no esperaste en el Señor. Que volviste a caer en las redes del enemigo nuevamente y no tú vistes fe en el Señor.  Pero te ves en graves aprietos y ahora clama al Señor cuando ya, el Señor  te había dicho anteriormente confía en mí... ¡Y no confíates en mí en ese momento! Hay es cuando te das cuenta que pudo más tu ambición y tu orgullo, que lo que te indicó el Señor. Nosotros como seres humanos se nos hace tan difícil esperar, pero tenemos que aprender a confiar en el Señor, porque sin él tu vida,  tu familia no tendría sentido y felicidad. No permitas que el enemigo siga sacudiendo a tu familia y a ti... Entrégale tu vida al Señor y aprende a confiar en él, y grita hasta aqui llegastes Satanás en el nombre poderoso del Señor. Y que el Señor te  restaure y te enseñe a diferenciar lo que es malo para ti, y lo que viene del mal...
Dios te bendiga
Cristo te ama

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Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
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