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Que NO te susurre más...


 Cuando uno llega a sentir temor, preocupaciones, angustias, tristezas. El enemigo te hace ver que la gente no te apoya, que muchos se levantan contra ti, todo eso te susurra el enemigo. Son cosas que uno sabe que NO vienen de parte del Señor. El enemigo empieza a molestarte y a susurrar en el oído cosas que no son realidad para desenfocarte de lo que en realidad tienes que hacer. Pero la pura realidad es que si estás pasando por esta situación, busca ayuda, lo más recomendable es la oración y pedir mucho al Señor pero busca ayuda también por medio de algún Pastor. No te encierres, no te deprimas, porque esas cosas pueden llevarte a tomar otros caminos no agradables. Pero recuerda que el Señor se encargará de cada situación por la que estés atravesando en estos momentos, si se lo pides...  Para que el enemigo no llegue a susurrarte más al oído como lo ha venido haciendo, no hay mejor guerra que uno pueda ganar si no es ESTANDO DE RODILLAS ante el Señor, así que esperas... Guerrero!, Guerrera! A vencer esas batallas que tanto te atormentan, no deje que el enemigo siga susurrándote al oído. Dile hoy: Basta Ya!!! Solo sigue marchando y creyendo solo en el Señor. Y nunca te rindas.






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Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
Véngale el quebrantamiento

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