Ir al contenido principal

Solo me llamas cuando me necesitas...


Muchas veces Dios toca a nuestras puertas, sin a velo llamado. Y muchas veces nosotros mismos les cerramos las puertas, porque solo les abrimos cuando lo necesitamos. Porque cuando estamos feliz, sin problemas, sin dificultades ni nos acordamos que él existe. Nos gusta que nos llene de bendiciones que nos bendiga y nos de de todo pero acordarnos de él. ¡Uff! Difícil, para nosotros dedicarle un rato de nuestro tiempo. ¿Que cosa verdad? Pero a Dios siempre pensó en ti y nunca tuvo un no en control de ti, para darte tus bendiciones y llenarte de vida. Porque no le puedes dedicar un momento de tu tiempo a Dios que te cuesta. No le busques solo cuando lo necesitas porque creeme es lo primero que vas a sentir porque Dios te lo va dejar saber de alguna manera. Y luego te ayudara en tu prueba, nunca te dejara solo en medio de tu prueba creeme, el es un caballero. Pero aprenderás de ella una gran lección., AMOR, FE, ESPERANZA, FUERZA, VALENTÍA, CONFIANZA, pero sobre todo que nunca estaras sola o solo en medio de tu batallas.Cuando te sientas feliz, clama a Dios y dile gracias, cuando estes triste clama a Dios, cuando te sientas necesitado clama, pero no dejes de clamar a Dios en medio de tu tristeza, en medio de tu enfermedad. Pero no dejes que solo la necesidad te lleve a buscar a Dios cuando lo necesitas. Y cada vez que Cristo toque a la puerta abre cada vez que Dios toque a la puerta ABRE...

Deja que el maestro entre en tu hogar. 
No juegues con el, escúchalo...
Aceptalo!!!




Comentarios

Entradas más populares de este blog

Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
Véngale el quebrantamiento

Imágenes no juzgar