Ir al contenido principal

Cuando Dios te da directrices y tu quieres hacer otras...



Proverbios 3:11-12

No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.


Dios muchas veces nos habla e incluso nos da directrices que debemos tomar. Pero nosotros como humanos somos impaciente, tercos y perdemos mucho la confianza que le tenemos al Señor. Queremos tomar nuestras propias decisiones, cuando ya Dios dio instrucciones. Brincamos mucho las normas que Dios ha puesto. Luego nos quejamos por las cosas que nos pasan en nuestra vida. Pero recordemos que cuando Dios da directrices es para cumplirse. Dios no bromea cuando te da directrices, Dios no se burla de nadie y menos miente al decir algo. Dios es un Dios de orden... Dios no puede negar su palabra, ni tampoco dejar de corregir a su creación desobediente de sus leyes, mandamientos y orden. Dios es un Dios celoso y de disciplina, no abuses de su misericordia porque sera muy triste para ti y luego, no le eches la culpa a Dios por todo lo ocurrido. No hay nada imposible para Dios y menos cuando se trata en disciplinarte. Y recuerda no dejes que sea demasiado tarde mejor es obedecer a Dios en todo, o es que el mundo es mejor para ti. En la palabra dice; 



No compares la vida del mundo con la vida que te puede dar Dios. El mundo pasa y las cosas del mundo desaparecen pero Dios siempre estará...  Recuerda Dios es amor y te creo, el quiere lo mejor para ti...
Dios te bendiga 
Cristo te ama 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
Véngale el quebrantamiento

Imágenes no juzgar