Ir al contenido principal

Cuidado con lo que dices...


A veces decimos cosas que no pensamos o no analizamos en el momento que lo decimos. Pero muchas veces la gente ofende a otras personas, sin darse cuenta en el momento que lo están haciendo. Hay palabras de motivación, pero también de dolor. 
Muchos de nosotros e incluso en la misma iglesia vemos esto, más cuando una persona le encanta hablar del prójimo sin motivo alguno. Pero no piensa o no analiza que el daño se lo hacen ellos mismo. En este caso las personas se afectan así mismo, llenando el corazón  de rencor, egoísmo, orgullo, y maldad. Se olvidan que llevaron en  algún momento a el Señor en su corazón. Se les ha olvidado cómo amar al prójimo y en especial se les ha olvidado llenarse del amor del Señor. Tratemos de amar, no importa cuanto daño te hayan hecho. Recuerda que el Señor también te ama sin importar tu pasado, y te a perdonado, porque no perdonar a aquellos que te a ofendido con palabras. Pero no hagas lo que no te gusta que te hagan a ti. No abras tu boca para ofender, abre tu boca para bendecir y repartir amor... 
Dios te bendiga 
Cristo te ama

Salmos 34:13 
Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño.

Proverbios 18:7 La boca del necio es su ruina, y sus labios una trampa para su alma.

Efesios 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Lucas 6:45El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

1 Pedro 3:9  no devolviendo mal por mal, o insulto por insulto, sino más bien bendiciendo, porque fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Salmo 23

Salmos 23
El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia por amor de su nombre. Aunque pase por el valle de sombra de muerte,no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento. Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días.

Salmo 35

Salmos 35
Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten.
Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
Saca la lanza, cierra contra mis perseguidores; Di a mi alma: Yo soy tu salvación.
Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal intentan.
Sean como el tamo delante del viento, Y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el ángel de Jehová los persiga.
Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo; Sin causa cavaron hoyo para mi alma.
Véngale el quebrantamiento

Imágenes no juzgar